Médicos finlandeses encontraron una razón importante para cuidar a los niños de consumir leche de vaca: los niños predispuestos a padecer diabetes tipo 1 (los que tienen familiares afectados por esta patología) no deben tomar leche de vaca en sus primeros meses de vida, ni tampoco deben tomar fórmulas infantiles basadas en este alimento, ya que su riesgo de desarrollar la enfermedad se eleva considerablemente. Al parecer la insulina que contiene la leche de vaca, provoca una respuesta inmune en estos niños capaz de desencadenar la aparición de diabetes tipo 1 cuando crecen.













